Chaski: Conectando a los incomunicados del Siglo XXI

Hablar por video llamadas, “chatear” a través internet  o simplemente comunicarse por celular parece algo realmente automático para la sociedad de las grandes ciudades. Una realidad que sólo pueden anhelar las personas que viven en territorios alejados, zonas rurales o en lugares geográficamente poco accesibles de Chile.

Una realidad que demuestra el estudio elaborado por la Cámara chilena de la Construcción (2016),  el cual estimó que 455 localidades del país se encuentran aisladas por no contar con vías formales de conexión terrestres o comunicacionales. Estas personas se ven obligadas a recorrer grandes distancias o cruzar a países vecinos, como Argentina o Perú, sólo para hablar por teléfono en casos de emergencia o agendar horas médicas.

Esta realidad golpeó a una pareja de jóvenes que pasaban sus vacaciones en San Pedro de Atacama, cuando quedaron incomunicados a 4 mil metros sobre el nivel del mar. “Estábamos en el Salar de Tara con 10 turistas y dos guías, cuando quedamos aislados, sin teléfono celular porque no había cobertura, sin teléfono satelital, pues la agencia de turismo no podía pagarlos, y sin poder comunicarnos por las radios que traía el guía debido a la falta de cobertura”, cuenta Paola.

Paola y Sebastián, durante una exposición ante la delegación Marroquí al Gobierno Regional de Maule.

Ese fue el punto de inflexión que los motivó a buscar una solución que habría sido de utilidad en aquel momento. Así fue como Paola Bruna, Ingeniera Civil Mecánica, UdeC y Sebastián Madrid, Ingeniero Civil Eléctrico UCh, fundaron la empresa Eming Ingeniería SpA, donde desarrollaron una Estación Repetidora para Radiocomunicaciones, “Chaski”, antena diseñada para operar en ambientes extremos y de forma autónoma.

“Como la idea nació en pleno altiplano, antiguo territorio incaico, decidimos llamar Chaski a nuestra estación, lo que significa mensajero en Quechua. Su principal objetivo es disminuir la brecha de aislamiento comunicacional que sufren ciertas comunidades en Chile, pues nuestro sueño es poder entregar una solución de calidad, aportar con un granito de arena a mejorar la calidad de vida de las personas y hacer de Chile un país tecnológico y referente en soluciones innovadoras”, dice Sebastián.

Fue así como en el 2016 tras formular el proyecto, se adjudicaron el fondo Programa Regional de Apoyo al Emprendimiento, PRAE, de Corfo Maule, con el cual lograron consolidar el inicio de la empresa y construir el producto en que habían soñado.

“Al comienzo emprender no es fácil, pero tampoco imposible, depende mucho de la motivación que se tenga. En ese sentido, tenemos siempre el apoyo de nuestra hija, que nos acompaña en cada paso, también de nuestras familias, del Centro Desarrollo de Negocios de Talca, de Corfo Maule y de todo el equipo IncubaUdeC. En momentos en que nos hemos cuestionado lo que hacemos, son la mayor fuente de fortaleza mental para seguir adelante y estamos confiados que en pocos años se va a notar el gran impacto que estas instituciones tienen en nuestro país”, comenta Paola .

Por ese convencimiento es que eligieron a la Universidad de Concepción como organismo patrocinador,  y también por la experiencia de Paola en el programa “Emprendo”, donde conoció de cerca la ayuda que presta la Universidad a los emprendedores. Además, para ambos era importante que la empresa se creara en la región del BíoBío, apuntando a la descentralización del país.

“La incubadora nos ha ayudado mucho, con capacitaciones, charlas, talleres, así como también con asesoría técnica, financiera y legal; nos han apoyado con la mentoría gratuita del empresario, Cristián Guzmán, y nos ayudan con la difusión de nuestro proyecto. El apoyo de IncubaUdeC ha sido y seguirá siendo fundamental para crecer y consolidar nuestra empresa”, dice Sebastián.

Con respecto a esto, Beatriz Millán, Directora Ejecutiva de IncubaUdeC, cuenta que el foco de IncubaUdeC es apoyar emprendimientos dinámicos y de alto impacto, y que aumentar su cobertura territorial es clave para llevar la experiencia de la Incubadora a otros emprendedores del país. “Las telecomunicaciones son un sector que claramente internacionaliza a un emprendimiento, lo que hoy con nuestras redes podemos apoyarles en difundir y buscar nuevos clientes potenciales a nivel Latinoamericano”.

Sebastián instalando a Chaski en la Laguna del Maule, VII Región.

Actualmente la pareja está trabajando en la obtención de las versiones comerciales de Chaski y paralelamente, iniciaron la difusión comercial de la Estación Repetidora, la cual lazarán al mercado en los próximos meses.

“Tenemos varios desafíos para este 2017, lo primero es obtener las certificaciones y exigencias técnicas del ente regulador (SUBTEL), hacer una prospección y difusión comercial a nivel nacional y por último concretar las primeras ventas al finalizar este año y empezar el proceso de internacionalización”, explica Sebastián.

Aunque el camino del emprendimiento no es fácil, esta pareja siempre piensa positivo y recalca que de poder cambiar algo, hubieran emprendido mucho tiempo atrás. “Inmediatamente después de haber salido de la Universidad. Sebastián lo intentó y no le resultó. Le faltaba conocer a su otra mitad en el emprendimiento”, concluye Paola.

Encuéntralos en: www.Eming.cl